Una página puede estar bien escrita y no aparecer nunca en Google. Casi siempre basta una sola señal técnica para dejarla fuera: un noindex olvidado tras el lanzamiento, una regla de robots.txt demasiado amplia, una canónica que apunta a otra parte. La herramienta pone esas señales lado a lado para que la que bloquea salte a la vista.
Las señales que revisa
- Estado HTTP y redirecciones: solo se indexa una página que responde 200; una redirección pasa el testigo a su destino.
- robots.txt: el grupo más específico para Googlebot y la regla más larga que coincide, tal como los aplica Google.
- noindex: en la etiqueta meta robots, la meta googlebot o la cabecera HTTP X-Robots-Tag.
- La etiqueta canónica: en el HTML o en la cabecera Link, si apunta a la propia página y si su destino funciona.
Cómo leer el veredicto
- Indexable: nada bloquea a Google. Si la página sigue sin aparecer, la causa es la calidad o los enlaces, no un bloqueo técnico.
- Probablemente se indexará otra página: la canónica designa otra URL como versión principal. Manténgala solo para duplicados reales.
- No indexable: al menos una señal en rojo detiene a Google. Corríjala y solicite la indexación en Search Console.
Ser indexable es el primer paso de la indexación, no una garantía. Para profundizar en una señal, use el verificador de robots.txt, el verificador de cabeceras HTTP o el comprobador de etiqueta canónica.



























